Medidas para controlar la inflamación en los tumores cancerosos

Publicado por Bio-Salud

inflamación
Investigaciones recientes sobre el mecanismo del cáncer que induce la inflamación, han revelado que el crecimiento y la expansión de las células cancerosas, se valen en gran medida de un único factor, pro inflamatorio, secretado por las células del tumor, sin el cual, estas se vuelven mucho mas vulnerables. Ese factor es conocido como NF-KappaB o núcleo factor kappa B, y la inhibición de su producción consigue que las células cancerosas se vuelvan mortales de nuevo y dejen de producir metástasis.

Dichas investigaciones, ponen de manifiesto la importancia NF-KappaB en el desarrollo del cáncer, actualmente se continúa trabajando en oncológica para desarrollar fármacos inhibidores del NF-KappaB.

Prácticamente, todos los agentes anticancer, son inhibidores del NF-KappaB y muchos de ellos podemos encontrarlos en la naturaleza y sin los afectos adversos que producen los productos de la industria farmacológica.

Algunas de estas valiosas sustancias capaces de inhibir el NF-KappaB, son las moléculas que contienen el te verde (catequinas) y el vino tinto (resveratrol) además de otras muchas que se pueden encontrar en determinados alimentos, incluso de mayor eficacia que se obtienen de manera gratuita en la naturaleza.

Otro factor influyente para controlar la inflamación, aparte de la alimentación son los estados de ánimo y las emociones ya que están alojadas en la corteza cerebral. Los estados de ira de y de pánico segregan una hormona denominada noradrenalina, dicha hormona es la que prepara al organismo ante una posible lesión, estimulando los mecanismos de inflamación para reparar heridas y que contribuyen un abono para los tumores cancerosos, por lo que quien manifieste dichas emociones de forma continuada se expone peligrosamente a un estado de inflamación in intermitente que pueda contribuir a la expansión del cáncer y otras enfermedades.

Resumiendo conceptos sobre la inflamación o angiogenesis

Como hemos visto, aunque dicha capacidad ha sido implantando por la naturaleza para la regeneración de los tejidos y su reconstitución, puede verse manipulada por procesos metabólicos de el cáncer y otras enfermedades que pueden usarlos en su propio beneficio, privando al organismo de esta capacidad regeneradora e invirtiéndola en su propia destrucción. Para que esto no suceda, dicho proceso debe manifestarse únicamente cuando se presenten las condiciones propias de su naturaleza, como lesiones, hematomas heridas etc. Para ello, se debe evitar que la inflamación, condicionada por el estilo de vida, se convierta en una circunstancia crónica que propicie el desarrollo de dichas enfermedades y dificulte su proceso de recuperación.

Existen factores agravantes de la inflamación como son el estrés la ansiedad, la angustia, el pánico, la ira y en definitiva todo sentimiento alterado de la consciencia que precipite al cuerpo a un estado de alerta (inflamatorio) constante, los malos hábitos alimenticios también agravan el problema añadiendo toxinas al organismo que acrecientan la acidez corporal y por lo tanto alimentan a las células tumorales para que se desarrollen mas rápidamente además de la vida sedentaria que debilita el sistema inmunológico (visto en aparatados anteriores)

Por otro lado, son factores inhibidores de la inflamación: los estados de calma, relación, alegría y buen animo, la buena alimentación con alimentos frescos, no procesados con propiedades anticancerígenos (tema que se tratara mas profundamente en próximos artículos) y al menos 20 minutos diarios de ejercicio aeróbico.

Dichos hábitos naturales no producen contraindicación alguna, son gratuitos y por tanto no patentables, por lo que no espere que su oncólogo se los recomiende, a ningún paciente con cáncer se le habla nunca de cómo el estilo de vida que han llevado ,han podido precipitarle hacia la enfermedad ni de como la inflamación obtienen un papel determinante en la expansión de los tumores, simplemente porque esos principios biológicos no son medicamentos, por tanto no los incluyen en el proceso de curación, simplemente porque no son rentables.


Otras enfermedades y trastornos orgánicos aparte del cáncer, vinculados directamente con los procesos inflamatorios son:

• Neovascularización ocular.
• Isquemia cardiaca.
• Aterosclerosis (neovascularización de las placas de ateroma).
• Hemangiomas en la infancia.
• Artritis reumatoide.
• Psoriasis.
• Úlcera péptica.
• Esclerosis múltiple.

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